Con el decreto que firmará mañana para revertir la prohibición a las investigaciones sobre células madres provenientes de embriones humanos, el presidente Barack Obama adelanta otro paso en su propósito de desmantelar las políticas básicas sustentadas por el anterior gobierno del presidente George W. Bush. En cumplimiento de una promesa de campaña, Obama autorizará nuevamente que se usen fondos públicos para ese tipo de investigación científica, censurado por instituciones religiosas. Para obtener la célula madre, considerada como fuente de todos los tejidos y órganos del cuerpo, y que sirven para reemplazar células enfermas o dañadas, es preciso destruir el embrión del que provienen. Ese embrión, de tres o cuadro días de gestación, es considerado por muchos un ser humano viable y, por tanto, se oponen a su destrucción. El presidente Obama ha derogado la prohibición de usar fondos estatales para impulsar el aborto, dispuso el cierre de la cárcel de Guantánamo, prohibió los métodos de tortura empleados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y también fijó fecha para el fin de la guerra de Irak, entre otras medidas que procuran desmantelar la estructura conservadora y guerrerista vigente durante los gobiernos de la familia Bush.

