El violín ha dejado de ejecutar sus acordes. Carlos Piantini ha muerto. Víctima de problemas renales, uno de los más prominentes músicos clásicos que ha tenido el país en toda su historia exhaló su última nota esta madrugada en Miami a la edad de 83 años. Desde que debutó como profesional, a los 10 años, el nombre de Piantini ha estado relacionado con el maravilloso mundo de la música. Su vocación y dedicación lo llevaron a formar parte durante 15 años de la prestigiosa orquesta filarmónica de Nueva York, bajo la dirección del mundialmente famoso Leonard Bernstein. Pero también a estudiar en Viena y a dirigir desde la Orquesta Sinfónica Nacional, a la que imprimió su calidad profesional y estilo, hasta en Venezuela y otras naciones. Ejerció además la docencia universitaria. Piantini alcanzó tan renombrada reputación que acompañó en conciertos a luminarias como Monserrat Caballé, Alfredo Kraus y Giorgio Tozzi. Su rutilante carrera artística lo colocó en la galería exclusiva que integran los músicos clásicos más renombrados de América Latina.

