A pesar de la precariedad con que según el presidente de la Suprema Corte de Justicia funcionan los tribunales, alienta el mensaje de que los jueces actuarán con independencia y sin presión.
Por más que se simule la verdad es que la Suprema y los demás tribunales superiores han superado la etiqueta político que le imprimió su designación. Esa es una de las razones por las cuales resulta tan estimulante la afirmación de Mariano Germán de que la Justicia actuará con plena independencia.
De ahí que hay que confiar en que la cara de pobre del Poder Judicial que expuso sea solo en el aspecto económico y jamás en el moral.
El deterioro moral que prima en la sociedad prestigia y da más confianza a una Justicia que sea pobre, pero honrada. No importa que carezca de inmuebles y de otros equipos siempre que cumpla su misión con apego a sus propias normas. Si es el norte de la independencia que proclamó Germán con motivo del Día del Poder Judicial se trata de un mensaje estimulante. Por supuesto, tendrá que dar señales en ese sentido.

