Por más que traten de justificarlos, el aumento de los servicios como parqueos y otros en Las Américas y otras terminales aéreas es un golpe duro hasta para el turismo. La decisión es por demás contradictoria habida cuenta de que ha sido dispuesta cuando se supone que el precio de los servicios debe bajar en virtud de la caída del costo del petróleo y sus derivados. Al duplicar y triplicar la tarifa para estacionamiento el precio se reflejará, sin ninguna duda, en el servicio de transporte a los viajeros y turistas. La gente que usa los servicios aeroportuarios está, al menos en Las Américas, con el grito al cielo. Y no es para menos, pues por lo que tenía que pagar 420 pesos ahora tendrá que desembolsar 750. Los arrendatarios del consorcio empresarial Aerodom alegan que los reajustes son para compensar la instalación de nuevos equipos y un programa de asistencia a los usuarios. El caso es que el alza no sólo ha sido inoportuna, sino demasiado alta.

