El caso del narcotraficante Oscar Rodríguez Cruz se ha convertido en una tormenta de dimensiones impredecibles en medio de la campaña electoral. Al salir a relucir que encabezaba un movimiento de apoyo a la candidatura de Hipólito Mejía el proceso adquirió de inmediato un matiz político. El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no sólo ha rechazado vínculos con Rodríguez Cruz, sino que ha atribuido las revelaciones a una campaña sucia del Gobierno. Y en respuesta ha sacado a relucir que el narcotraficante no sólo está pedido en extradición desde 2005, sino que también hizo un aporte de 500 mil pesos al presidente Leonel Fernández a través de un cheque emitido el 6 de mayo de 2004. E incluso señaló que el capo fue invitado a la toma de posesión de Fernández después que éste ganó las elecciones de ese año. El candidato vicepresidencial del PRD, Luis Abinader, mostró una copia certificada del cheque, aunque se ocupó de aclarar que el aporte no significa que el mandatario fuera cómplice de las actividades de Rodríguez Cruz.

