Al levantar las restricciones sobre las remesas y para viajar a Cuba, Estados Unidos baja las tensiones en el cara a cara del viernes con América Latina. Y al buscar una alianza energética es más obvio que no va Cumbre de Las Américas en Trinidad a oír quejas ni soportar presiones, sino con una agenda muy definida.
Pero la iniciativa, que se presta a temores sobre un eventual repunte de los precios del petróleo, también propicia múltiples conjeturas sobre las relaciones políticas en la región. Se dice que el presidente Barack Obama está interesado en romper la dependencia energética de su país, que tiene en Venezuela a su principal suplidor de petróleo. La independencia energética a que aspira Estados Unidos, que incluiría desarrollar alternativas en materia de biocombustibles con potencias como Brasil, anticipa una confrontación en el evento protagonizada por Obama y el presidente venezolano Hugo Chávez. Aunque el pretexto sea la preservación del medio ambiente, una problemática que inquieta bastante a Estados Unidos.

