Tienen mucho sentido los argumentos de la presidenta de la Asociación de Industrias de República Dominicana para rechazar la aprobación sin ton ni son de nuevas empresas de zonas francas. Porque algunas firmas, que se sabe gozan de un régimen especial, compiten en condiciones ventajosas con la industria nacional. Si es como ha declarado la señora Ligia Bonetti, el Consejo Nacional de Zonas Francas estaría cavando la tumba de la industria nacional con la aprobación sin reparos de firmas que compiten con muchas facilidades a su favor. Tienen la ventaja de poder vender el 100 por ciento de su producción en el mercado, además de exportarla. No sería ningún problema si operaran en las mismas condiciones que las empresas nacionales. Es claro que la aprobación sin control de nuevas empresas de zonas francas no constituye ningún estímulo para la economía, sino una peligrosa estocada para un sector abrumado de dificultades. La atinada advertencia de la señora Bonetti debe servir siquiera para una revisión del proceso.

