Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Se ha hablado hasta la saciedad de los efectos de la crisis financiera en Estados Unidos, pero los 455 mil empleos que se han perdido en los últimos tres meses sólo en el sector privado es para que países como República Dominicana se encomienden a la buena de Dios. Con un aparato productivo por el suelo, la reducción en los ingresos por concepto del turismo y la amenaza que la tormenta financiera representa para las remesas no hay forma de evitar el pesimismo en torno al futuro inmediato. Y más todavía cuando no se vislumbra ni se siente la menor iniciativa oficial para afrontar el malestar. Los más de 800 mil millones de dólares inyectados a la economía ni la salida del poder del presidente George W. Bush han podido revertir la crisis ni insuflar una dosis de optimismo al brumoso panorama. Los miles de empleos que se han perdido en el sector privado son muy sintomáticos sobre la dimensión de una crisis que ya ha impactado en Japón, Alemania, China, Inglaterra y todas las grandes economías.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación