Si Alex Rodríguez teme que los Yankees de Nueva York puedan estar detrás de la controversia que lo vincula al consumo de esteroides sus razones tendrá. Y sin duda alguna que de mucho peso.
Porque su rendimiento en las últimas dos temporadas dista mucho de los números que había puesto en su carrera y de su condición de estrella mejor pagada del béisbol. Alex sabe que su contrato con los Yankees, que de un tiempo a esta parte no han disimulado su frustración, no es poca cosa.
De hecho, el conjunto de Nueva York se ha mostrado parco frente a las acusaciones que, por su dimensión, se han centrado más en el estelar tercera base que en los demás implicados.
Si tampoco descarta que Major League Baseball también pueda formar parte de la alegada conjura no es por intuición, sino porque sabe cómo se mueven las cosas por esos predios. En abono a la inquietud de Alex, la verdad es que desde el primer momento se barajó la posibilidad de que los Yankees pudieran utilizar el escándalo como pretexto para desprenderse de sus servicios.

