Lo importante no parece que el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) asuma mejorar la calidad de la enseñanza como uno de sus principales retos. Después de todo, se trata de una prioridad que de una u otra forma ha sido enarbolada por todos los que han dirigido la academia. Lo trascendente son los medios contemplados por el profesor Mateo Aquino Febrillet, entre los que figura la captación de recursos adicionales, para elevar la calidad de la enseñanza. La reforma de que urge no será una tarea sencilla, pero hay que acometerla. La UASD, que tiene que cumplir un papel más comprometido con el desarrollo, no puede operar como un mercado para expedir títulos. Alienta que Aquino Febrillet y demás autoridades no sólo estén conscientes, sino que trabajen en un proyecto para relanzar la casa de estudios como una nueva marca académica. Si bien es cierto que es mucho lo que se ha avanzado en el terreno institucional, también que es mucho lo que falta para que la UASD cumpla su cometido. Febrillet tiene sus objitivos claros.

