Con la muerte de don Fernando A. León Asensio el país ha perdido a un gran ciudadano y a un empresario emprendedor, dinámico. Para Santiago el deceso ha sido como un rayo de luz que se apaga, porque don Fernando, quien falleció ayer a los 87 años de edad tras una prolongada enfermedad, se había erigido en un ícono respetable y venerable. Con sus hermanos Eduardo, Guillermo y José impulsó el consorcio empresarial León Jimenes, conformado por varias firmas que simbolizan la inversión nacional.
Definido como una persona sencilla, que se codeaba con los trabajadores y gente del pueblo, don Fernando se había desempeñado prácticamente hasta el último momento como presidente de E. León Jimenes y del Banco León. Las cualidades que enaltecieron a un empresario íntegro, trabajador y respetuoso son el mejor legado tanto para el país como para sus hijos, familiares y relacionados. Para levantar un consorcio tan sólido y diversificado como las empresas León Jimenes chispas como la de don Fernando eran vitales. ¡Paz a sus restos!

