Más que fórmulas jurídicas sobre la dominicanidad, luce ahora más inquietante la bomba de tiempo que denunció el presidente de la Junta Central Electoral (JCE) respecto a los miles de niños haitianos que crecen en el país sin ningún tipo de documento.
Y como para completar el cuadro está la revelación del secretario de Educación, licenciado Melanio Paredes, en el sentido de que se han detectado unos 35 mil niños inscritos en escuelas sin siquiera estar declarados. Como atinadamente advirtió el licenciado Julio César Castaños Guzmán, se está ante una población de indocumentados, haitianos y dominicanos, que en cualquier momento podría convertirse en una bomba de tiempo. Mucho se ha hablado sobre el drama de las declaraciones tardías y el concepto de dominicanidad, pero que haya tantos niños indocumentados cuestiona desde las bases jurídicas hasta la capacidad y sensibilidad de una sociedad. El asunto es como para que se le preste la debida atención. Antes que sea demasiado tarde.

