Monseñor Agripino Núñez Collado tendrá que pensar en alguna fórmula para desatar el nudo que ha atascado el diálogo entre los partidos Revolucionario Dominicano (PRD) y de la Liberación Dominicana (PLD) sobre la crisis en la Junta Central Electoral (JCE). De la misma forma en que para las elecciones de 2004 pudo encontrar una salida, con la designación del licenciado Miguel Angel García como administrador general de informática, de esa manera tendrá que explorar alguna respuesta al conflicto que ha surgido en esta ocasión. Cual ironía del destino en esta ocasión el ingeniero Franklin Frías es también el protagonismo de la disputa, con la diferencia de que es objetado por el PLD, que lo defiende para el puesto, sino por el PRD. Quedó al frente del organismo desde que se produjo la renuncia de García por supuestas presiones del presidente del tribunal, Roberto Rosario. Aunque ya ha sido cuestionada por el PLD, la mediación de Núñez Collado es crucial para superar un impasse que ensombrece el panorama electoral. Un compromiso.

