Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

La inseguridad que prima  en el ambiente acentúa su tenebroso sello con el asesinato ayer en Las Praderas del ingeniero Rafael Emilio Hernández. El crimen, ocurrido a alrededor de las 6:30 de la mañana, se produce en medio del anuncio sobre la integración de más de cuatro mil agentes policiales para preservar la seguridad ciudadana con motivo de las navidades. Las características han dado lugar a las más variadas conjeturas. Hernández,  de 53 años fue abatido de un disparo en la cabeza  por un pistolero cuando, según su esposa, salió a buscar un periódico a la marquesina de su residencia. Se presume que el profesional, de quien se dijo que laboró durante más de 24 años en el hotel Jaragua, era vigilado por su victimario. La jefatura de la Policía tendrá que emplearse a fondo para evitar que la muerte de Hernández corra la misma suerte de crímenes espantosos que todavía están impunes. Pero además porque asesinatos con características tan inquietantes no sólo alarman a la población, sino que constituyen un desafío para las autoridades.

El Nacional

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