Mundo al revés
La suspensión y sometimiento a la justicia del célebre juez español Baltasar Garzón, constituye un claro indicio de que el mundo marcha al revés, de que ahora se persigue a quienes han fungido de guardianes de la justicia y de los derechos humanos.
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) suspendió al juez Garzón, quien previamente fue inculpado del crimen de prevaricación (dictar una sentencia injusta a sabiendas de que lo es), por su iniciativa de investigar crímenes perpetrados durante el régimen del general Francisco Franco. Se ha dicho que Garzón pretendió investigar crímenes de la época franquista a sabiendas de que está vigente una ley de amnistía, pero en verdad ese magistrado que procesó al general Augusto Pinochet por crímenes de lesa humanidad, es objeto de una conspiración política de marca mayor. En principio se intentó degradarlo bajo la acusación de que usó o recibió fondos ilegales durante una estancia en Estados Unidos, pero ahora se pretende destituirlo con una acusación de carácter político. Tal es el nivel de persecución contra el juez Garzón, que hasta se pretende impedir un tipo de exilio con su traslado a la Corte Penal Internacional de Justicia. El mundo al revés.

