Tanto la demora para intervenir y otras interrogantes se prestaran a lógicas conjeturas sobre la sorpresiva incautación de guaguas de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción y de otras empresas del transporte.
Más cuando para nadie es un secreto que el presidente de Fenatrano, Juan Hubieres, ha protagonizado más de un ruidoso conflicto con el Gobierno. Pero la ley es la ley, y escandaliza lo que se alega ha determinado la acción judicial. Lo censurable sería que su aplicación no sea con fines de hacer justicia y validar el principio de autoridad. Si otras empresas han incurrido en similares irregularidades que Fenatrano, el Fondo de Desarrollo del Transporte Terrestre tiene que actuar de la misma manera. No se explica la razón por la cual la entidad esperó tanto tiempo para actuar si es verdad que las empresas acumulan deudas atrasadas por más 3,400 millones de pesos. Se tiene que proceder con transparencia y responsabilidad para evitar que se repitan antecedentes como los del Plan Renove.

