Autoridades financieras y monetarias deberían poner barbas en remojo ante el fracaso del diálogo entre Casa Blanca y Congreso sobre ejecución del presupuesto, lo que traerá como consecuencia drásticos recortes en Estados Unidos, por más de 85 mil millones de dólares, lo que significaría pérdidas de hasta 750 mil empleos y baja en las previsiones de crecimiento de la economía estadounidense.
Los efectos de ese vendaval se sentirían también en la economía dominicana por vía de reducción en las exportaciones hacia ese mercado, disminución de remesas, turismo e inversión.
El presidente Barack Obama definió como estúpidos y arbitrarios tales recortes ya en vigor que afectarán también al presupuesto de Defensa, el programa Medicare, salud, control de enfermedades y el sistema público de becas para estudiantes, entre otros. Con solo decir que de inmediato desaparecerán 750 mil empleos vinculados a la administración pública, se entiende la gravedad de la situación en Estados Unidos y las razones para que aquí pongan barbas en remojo, porque con toda seguridad, los vientos de ese huracán se sentirán en esta tierra insular.

