Confirmado por la madre que coinciden con los de su hijo los restos encontrados en las márgenes del río Isabela, toca ahora a las autoridades por lo menos dar con los responsables del bárbaro crimen. La desaparición desde el sábado de su residencia del sector Invivienda del niño Rafael Eduardo Jourdain, de cuatro años, provocó una gran conmoción. Desgraciadamente ha ocurrido lo peor con el hallazgo sin vida de la criatura. No hay que dar muchas vueltas para darse cuenta que se está en presencia de un crimen horrendo, que debe ser aclarado cuanto antes. La señora Miguelina Jourdain, que en principio había negado que el cuerpo encontrado en el río Isabela coincidiera con las características de su hijo, ha admitido que en realidad es el del niño. Dijo que ha podido percatarse por la dentadura y una mancha en el cuerpo. Ahora que no quedan dudas sobre la muerte del infante hay que determinar las circunstancias en que perdió la vida. Y dar con los sospechosos. Con todo y que la madre declarara que no hay razones para que nadie cometiera el hecho.

