El expresidente de Colombia, Alvaro Uribe, ha abordado dos temas espinosos, que se han prestado a comentarios, en las declaraciones que ha ofrecido en República Dominicana. Ha advertido que el narcotráfico, considerado uno de los mayores desafíos para el país, se vence con voluntad, además que hay que someter a los funcionarios y militares ligados al criminal negocio. El exgobernante también ha señalado que es imposible crear un ambiente para la inversión privada si no existen garantías de seguridad pública. Por la dimensión tanto del narcotráfico como de la violencia, las declaraciones de Uribe parecen más bien un consejo. Las autoridades dominicanas han reconocido la magnitud de los problemas, pero las medidas para enfrentarlos no han dado los resultados esperados. Antes que reducirse, como no sea en las estadísticas oficiales, la percepción es que tanto el narcotráfico como la violencia se han incrementado. Lo que dijo Uribe no es nada del otro mundo, pero por sus condiciones, en él tiene mucho peso.

