A menos que estén satisfechas con su comportamiento, que no es lo que se evidencia, las autoridades deben interrogarse sobre las causas por las cuales la economía no acaba de dinamizarse, pese a la reducción de las tasas de interés y otras saludables medidas para estimularla. Llama la atención que el mercado no responda ni siquiera frente a la oferta de préstamos a tasas de 8.5 y 9.5 por ciento, muy por debajo del 12 y el 14 por ciento que estableció la Junta Monetaria.
El gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu, declaró que las tasas de interés se desploman, pero es obvio que esa caída no es aprovechada por el sector empresarial. ¿Qué pasa? Esa es la interrogante que deben formularse el gobernador Valdez Albizu y las propias autoridades. Se clamaba por una baja de las tasas de interés y las autoridades monetarias han procedido conforme a las exigencias, pero el mercado no ha reaccionado. Es posible que una investigación contribuya a despejar las causas que limitan el acceso al crédito.

