Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

La soberanía nacional no puede ser tan sensible como para que la simple regulación de haitianos indocumentados la ponga en peligro. La medida, que es la misma que ha pedido República Dominicana con los compatriotas indocumentados en Estados Unidos y España, tampoco violaría los derechos humanos. Hay que darle toda la razón del mundo en ese sentido al polémico secretario de Interior y Policía, doctor Franklin Almeyda.

Con una sensatez digna de encomios, que contrasta con la tozudez que lo había caracterizado, Almeyda ha entrado en contradicción sobre el drama migratorio hasta con el presidente Leonel Fernández. Es inhumano que se emplee y se permita residir en el país a haitianos indocumentados y que luego se les quiera negar a ellos y sus hijos el derecho a la residencia. La amnistía que defiende Almeyda es lo que han hecho varios países, incluyendo a Estados Unidos, para resolver el drama de la inmigración ilegal. Con la colonia que tiene en el extranjero los dominicanos deben ser más consecuentes con los ilegales.

El Nacional

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