Tarea de JCE
La Junta Central Electoral (JCE) tendrá que jugar su papel para evitar, como advirtió el juez Eddy Olivares, que la corrupción y las drogas sean las que ganen elecciones. Si de esa actitud pasiva, reducida al conteo de votos y proclamar a los ganadores el tribunal asume un papel más activo, las votaciones pueden ser más justas y transparentes. Pero la Junta tendría que empantalonarse y proceder como los magistrados sin rostro.
Cierto es que los partidos también juegan su papel, pero la principal responsabilidad recae en el tribunal para evitar prácticas que riñen con el ejercicio del sufragio. Por esas debilidades del sistema el dinero, sin importar la procedencia, se ha impuesto en los procesos electorales. Cualquier canadidato con dinero o el respaldo del poder puede contar con una plaza asegurada. La preocupación del juez Olivares es, a manera de advertencia, muy válida. Sin embargo, se requiere de mecanismos legales eficaces para impedir que recursos provenientes del narcotráfico o la corrupción contaminen los procesos electorales.

