Mike Mercedes, quien falleció ayer a los 83 años de edad a causa de un paro cardíaco, era el símbolo más luminoso del arte culinario en el país. Es posible que fuera gracias a la dimensión que imprimiera a la gastronomía que por aquí se populariza el término chef, que es la denominación internacional para los maestros de cocina. Su vocación por el arte culinario la llevaba en la sangre. Abandonó sus estudios de Derecho en la Universidad de Santo Domingo para irse a Francia, becado por el Consejo de Estado, a estudiar gastronomía en el Centro Tecnológico de París. Continuó su capacitación en el sabroso campo de los sazones y el fuego en la Escuela de Hotelería de Puerto Rico. Una novedad para una época en que la cocina se tenía como una obligación para mujeres. Gracias a sus dotes se convirtió en la figura más representativa de la gastronomía criolla. Recibió varias condecoraciones y reconocimientos internacionales y a la hora de su triste partida ostentaba la designación de asesor gastronómico del Poder Ejecutivo. Paz a sus restos.

