Incógnitas
Son muchas las incógnitas que habrá que despejar sobre la avioneta cargada de cocaína que cayó al mar el martes en Baní. Hasta ahora sólo se ha hablado de un muerto y la recuperación de 120 kilos de cocaína, pero todavía se ignora el lugar en donde sería arrojada la droga y los contactos para recibirla. Se supone que el piloto, que también tenía que abastecerse de combustible, no iba a realizar todo el operativo.
El suceso de la avioneta ilustra sobre el transporte de drogas por vía aérea. En el Este varias aeronaves han sido incendiadas, abandonadas o han escapado después de transportar cargamentos de cocaína o alguna otra droga. La proliferación es alarmante y ante la impunidad la gente tiende a pensar en algún tipo de complicidad en esferas de poder. Como en raras ocasiones se detiene a los presuntos contactos casi nunca se sabe en qué terminan los casos. Con lo de Baní se espera, sin embargo, que se aten todos los cabos. Quizás de esa forma se pueda llegar hasta pejes gordos en el negocio de las drogas en el país.

