Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

Valió la pena
No importa que haya retornado con las manos vacías. El sacrificio de Eddy Reyes González, el minusválido de 43 años de edad que en una silla de ruedas recorrió los 220 kilómetros que separan a Neiba de la Capital, valió la pena. Demostró que no hay limitaciones físicas ni espirituales cuando se trata de defender el derecho a mejores condiciones de vida. Esa es la principal lección que deja el ingente sacrificio de Reyes González, quien enseñó el peso de la voluntad y el valor de la solidaridad. Reyes González hizo el recorrido en reclamo de empleos y centros de capacitación para los impedidos físicos de su provincia Baoruco.

Llegó al Palacio Nacional agotado y con las manos llenas de llagas, pero con el espíritu en alto. Residentes en la zona y en otras localidades tienen que estar reflexionando sobre el sacrificio de un discapacitado para llamar la atención sobre necesidades colectivas. Reyes González, con su acción, ha dado un gran ejemplo de valor y sacrificio. Aunque no se le prestara la menor atención su sacrificio valió la pena. Y más en estos momentos.

El Nacional

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