Aunque sorpresivo, se define como oportuna y saludable el encuentro el viernes del presidente Leonel Fernandez, en el Palacio Nacional, con la dirigencia del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep). Una repleta agenda de dificultades económicas amerita siempre de un diálogo fluído y sincero entre Gobierno y empresariado, a los fines de procurar soluciones a la madeja de problemas. Se ha dicho que esa reunión fue convocada para abordar temas relacionados con la modificación constitucional que lleva a cabo la Asamblea Revisora, pero sería impensable que el Presidente o los directivos del Conep desaprovecharan tan valiosa oportunidad para abordar otros asuntos de urgente abordaje. A lo que se aspira es a que Gobierno y empresariado, en vez de tirarse cajas y cajones, privilegien un tipo de relación que coloque en primer plano el interés de la Nación. Ojalá que ese sorpresivo encuentro se constituya en el primer paso en camino a la dirección deseada.

