En el fin de semana recorrimos parte del Cibao, aterrizando el domingo en Santiago en casa de los parientes queridos Jélida viuda Taveras, donde celebramos un simpático acto de compromiso de mi hija Niurca con un joven de aquel pueblo, José Rafael Durán. Correcto paso para que nuestros hijos puedan ir al casamiento con conciencia de que el retoño que venga debe contar con padres que le inculquen los deberes, por lo que la educación, el ejemplo y el trabajo digno, garantizan el porvenir del hijo.
Este significativo ritual proyecta a la patria chica, la familia, donde comienzan los pueblos. Por algo se sostiene que un Taveras aparece en cualquier rincón del mundo y, con los enlaces, somos el mayor partido del país. Ja, ja, ja, como dice graciosamente mi amigo Jochi Santos. Me perdonan, soy un padre emocionado.
Pro no hay felicidad completa. En el trayecto, se ve esa foresta virginal verde, oxigenando colores, pero ha faltado visión al gobierno y al sector privado para aprovechar la naturaleza con que Dios nos ha privilegiado.
En la propia política, para que beneficie a los pueblos, tiene que haber amor.
En este viaje seguí viendo los lugares de expendio huérfanos de visitantes, y muy escasos hasta los vehículos con la gasolina. En conclusión, falta que el circulante y la vida económica se levanten, y vuelvan esperanzas y que nuestras acciones hagan florecer los campos y los negocios, donde resulta primordial la voluntad política del superior gobierno y como ya don Leonel termina el 16 y deja las deudas casi niveladas a pesar de nuevos endeudamientos, pero el nuevo Jefe del Estado le sobran experiencias acumuladas, es economista para aprovechar su oportunidad y recurrir a la urgencia del momento principal, aglutinar y unir a los mayores sectores aunque sea representativamente.
La desunión que vivimos no nos asegura triunfo. Me duele decir esto hoy, pero unirnos es prioridad urgente, y Dios lo quiere. Tengo razones, pero ahora no caben. El mundo anda desquiciado y victima de la misma crisis. Ahí tenemos el caso del Paraguay, donde el gobierno lo tumbaron aprovechando los golpistas que se había hecho un monopolio sembrando soya y una sequía dañó la producción, quedando el gobierno sin recursos ni para comida de su pueblo, y aprovecharon los complotados, hiriendo gravemente la democracia y no resolviendo las causas de fondo.
Finalmente, mi sincero pésame a los parientes del grande ingeniero Manuel Lulo Gitte, esposa, hijos, hermanos y demás familiares en nuestra gran comunidad de Moca del alma. En el sepelio, me hice representar por mi amigo don Leonel Mata Cruz.

