Opinión

Privatizadores de la UASD

Privatizadores de la UASD

Desde hace algún tiempo denuncié una campaña de descrédito en contra de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, ofertando en la población la percepción de que en esa academia impera el desfase, la deficiencia y el caos. Y sólo hay una alternativa: “La privatización”.

No suelo responder artículos periodísticos, aunque no comparta en lo absoluto los juicios de valor emitidos por sus autores, pero el trabajo publicado por el doctor Manuel Matos Moquete, el sábado 15, en el matutino Diario Libre, amerita que sus enfoques, muy débiles por cierto, sean desmontado uno por uno.

Habla de la campaña electoral para la Rectoría y otras posiciones electivas, con miras al 15 de febrero de 2014, como si fuese un aspecto negativo, cuando es parte de la filosofía y el espíritu democrático de la institución, aspecto consagrado en su Estatuto Orgánico.

La falta de higiene de los baños y las aulas es una deficiencia superada en esta gestión, desde que el señor rector dispuso limpieza permanente de espacios usados por millares de estudiantes. A las edificaciones universitarias se les da mantenimiento regular, pero ¿qué culpa tiene el rector de que algunos tomacorrientes de las aulas sean sustraídos?

Abogar por la baja estudiantil, por índice académico, no es una postura justa,  porque el producto que llega a la UASD (el bachiller) proviene regularmente de los estratos sociales más pobres. A esos jóvenes, de defectuosa cultura, la universidad del pueblo no puede negarles el derecho a la movilidad social mediante una profesión.

Los profesores de la UASD ingresan mediante concurso y cuentan con alto nivel académico, uno de los factores para que sea colocada entre las mejores del continente, conforme a estudios de organismos internacionales. Y ningún profesor cobra sin dar clases, pues los bedeles supervisan constantemente su labor.

Si su deseo es hallar corrupción pública que la busque en otro lugar, pues fue la propia Cámara de Cuentas que anunció que la UASD es la institución del Estado que mejor uso hace de su presupuesto, lo que revela eficiencia gerencial y rendimiento de sus inversiones. No se si Matos Moquete se inscribe entre los que claman por la privatización, por lo menos apela a los manidos e infelices argumentos de los enemigos de la academia.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación