El etiquetado de mercancías se ha convertido en un problema no solo para los consumidores, sino también para la industria. Además de que no siempre reflejan la verdad sobre la calidad o el contenido de diferentes productos, ahora, según la Asociación Dominicana de Industrias Textiles (Aditex), las etiquetas se utilizan en perjuicio de la industria y del fisco.
Para el consumidor tanto la marca como la procedencia suelen representar un sello de garantía en cualquier artículo. Pero resulta que mercancías hechas en República Dominicana serían reetiquetadas para aparentar que fueron elaboradas en Estados Unidos. De esa manera el producto criollo, aunque compita en calidad, queda relegado a un segundo plano.
Si es como se ha denunciado, se trata de un atentado, o más bien un golpe bajo que las autoridades tienen que investigar para establecer responsabilidades. Porque de seguro que no se trata de dos ni tres piezas de una mercancía, sino de grandes volúmenes de diferentes artículos que se expenden en diferentes establecimientos.

