No sólo el PRD tiene problemas internos a propósito de la selección del candidato para las elecciones del 2012, también los tienen y muy graves- el PLD, y las agrupaciones políticas minoritarias que tendrán que decidir entre el gobierno y la oposición si quieren mantener una pequeña cuota de poder.
El PRD tiene muchos aspirantes, pero sólo dos, Hipólito y Miguel, competirán. La polarización ha eclipsado a los demás impidiendo que crezcan. Todos tendrán que alinearse de un lado o del otro. Hipólito y Miguel terminarán entendiéndose.
Se supone que el PRD no debe tener grandes inconvenientes para seleccionar al candidato. La situación del PLD es más compleja y difícil.
La sombra de una posible reelección vuela sobre la Casa Nacional. Leonel juega al tiempo. Si decide ir se encontrará con una oposición interna muy poderosa. Si inventa con su mujer, se desploma el partido y el gobierno.
Leonel está en una encrucijada. La Constitución le impide volver en el 2012. Si lo intenta a pasar de la Constitución que él mismo prohijó, tendrá de frente a un sector importante de la sociedad civil, a un grupo grande en el PLD, al PRD unificado con Hipólito como jefe de la oposición. Demasiados obstáculos. Si lo intenta, me temo que perdería estrepitosamente no importa cuántos millones de pesos invierta tratando de revertir la correlación de fuerzas.
Sin Leonel como candidato, el PLD tendrá que decidirse entre Danilo Medina que parece el candidato natural- Francisco Javier García, José Tomas, Francisco Domínguez Brito, entre otros. Lo que si puede ser determinante a la hora de la escogencia es la postura que asuma Leonel. Es decir, a quién apoyará.
Luego habrá que ver si el candidato, representante de un gobierno con 12 años en el poder, desgastado por la crisis económica, la corrupción, el narcotráfico y la inseguridad ciudadana, podrá ganarle las elecciones al candidato del PRD que sin dudas será Hipólito Mejía.
Como yo lo veo, el PLD tiene un pie adentro del gobierno y el otro afuera.

