El turismo cultural es una de las más prometedoras empresas comerciales del sistema de industrias culturales y creativas de un país. Dentro de ella, la artesanía deviene una de sus direcciones estratégicas.
Ofertar al turista un auténtico producto cultural es uno de los retos más acuciantes que tiene la empresa artesanal dominicana, según señaló Sandra Mustelier, Master en Desarrollo Cultural Dominicano.
Dijo que, últimamente, esto ha sido un tema a debatir y citó la preocupación de la presidenta de ASONAHORES, Haydee Rainieri, sobre la problemática de la artesanía local y la solicitud de Belinda Vivas, presidenta de Fundarte, de que le fueran entregados a esta organización los 8 millones de pesos previstos para el impulso de la artesanía.
La problemática va mucho más allá de un capital financiero para su impulso, en el trasfondo es más una necesidad de capital humano, y de estudio, planificación e implementación con visión de futuro y de afirmación de la identidad nacional, manifestó Mustelier.
La artesanía dominicana demanda una proyección estratégica empresarial, con un conocimiento pleno de la dinámica específica de una industria cultural que produce un tipo especial de mercancía, con un valor identitario y estético que preservar.
Otro lado del problema es la necesidad de diseñar un sistema de acciones para elevar la calidad del producto artesanal nuestro.
¿Qué hacemos con los 8 millones si cuando, como artesano, usted oferta su obra a una Gift Shop y no le compran o le quieren tirar por el piso los precios, y, por el contrario, se venden en estas tiendas de souvenirs, productos que aún con etiqueta Made in Dominican Republic, sabemos los criollos que la mayoría son hechos en China, Indonesia o en otros países, a muy bajo costo? ¿Qué hacemos con los 8 millones si muy pocos son los pintores dominicanos insertados en el mercado turístico mientras que muchos de los que nos visitan se llevan del país un cuadro una imagen artística- que ni es hecha por dominicanos, ni es reflejo de nuestra identidad, resaltó la también profesora de Sociología e Historia de la Cultura de la Puccamaima.
Es imprescindible, claro está, un capital financiero, pero es urgente ejecutarlo mediante la implementación de una Estrategia de Desarrollo de la Artesanía Nacional.
Una Estrategia que se base en la coordinación interinstitucional, articulando todos los factores implicados, tanto los gubernamentales como de la sociedad civil, todos los que tenemos incidencia en los destinos de la artesanía nacional, dimensión esta en la que no podemos dejar de mencionar el rol decisivo del Ministerio de Cultura, el Ministerio de Turismo, FUNDARTE, ASONAHORES, el Cluster Turístico la Asociación de Productores de Artesanía de Santo Domingo, y otras representaciones. Sería oportuno con todos, constituir una Comisión Nacional de Artesanía para implementar la Estrategia, dijo.
El producto artesanal es una obra de la cultura popular tradicional, es parte intrínseca del patrimonio cultural dominicano.

