Las Fuerzas Armadas, a través del Plan Mano Amiga se ha convertido en la institución que desde la frontera canaliza la ayuda que envían a los haitianos, las organizaciones y gobiernos de todo el mundo, en solidaridad por la desgracia que sufren como consecuencia del terremoto de siete grados en la escala de Richter que estremeció Haití el día 12.
Ese Plan es dirigido por el secretario de las Fuerzas Armadas, teniente general Pedro Rafael Peña Antonio, y coordinado por el mayor general Hugo Rafael González Borrel, quienes han puesto su empeño en ese programa de asistencia creado por el presidente Leonel Fernández.
Con helicópteros y vehículos, los militares transportan toda la asistencia humanitaria hacia Haití.
El Plan Mano Amiga dona diariamente 100 mil raciones alimenticias y 40 mil crudas a los damnificados haitianos, las cuales son transportadas y escoltadas por tropas dominicanas.
En una declaración de la dirección de Relaciones Públicas de las Fuerzas Armadas, se destaca la entrega de sus miembros en esta labor humanitaria, citando los riesgos que su programa de socorro representa ante una nación inestable como Haití.
El Plan de los institutos castrenses opera en la Quinta Brigada de Jimaní, que se ha convertido en el centro de operaciones de este programa de asistencia.
Los militares se las ingenian para organizar en un reducido espacio, cientos de vehículos y ayudas de todo el mundo que llega al cuartel para ser transportados al vecino país.
Los militares también se encargan de llevar y proteger a especialistas civiles y militares que en las ramas de medicina y comunicación, van a ayudar a los haitianos.
Los vehículos castrenses en dos tandas transportan desde Jimaní la ayuda hacia Haití, el primer convoy sale a las 6:00 de la mañana y el segundo a las 2:00 de la tarde.
Resaltan labor de FFAA
La Secretaría de Salud y las autoridades civiles de la frontera han destacado la labor de asistencia de las Fuerzas Armadas, que a riesgo de su integridad física, han sabido canalizar las ayudas que desde todas las latitudes se envían a Haití para aliviar su desgracia.

