BAVARO. PUNTA CANA. República Dominicana tiene el reto de crear un proyecto de ley para la promoción y fomento de su artesanía, ya que la situación del mercado turístico de artesanías y otros productos vinculados no es tan favorable, debido a que este sector posee espacios muy limitados para su venta y exposición a los turistas, expresó el coordinador Pymes de Artesanía del Ministerio de Industria y Comercio.
José De Ferrari dijo que las ventas anuales de artesanías que -incluye ron y cigarros-, según las estadísticas del Banco Central se registran en US$332 millones, frente a 4.34 millones visitantes anuales del pasado año; lo cual aumentó un 7.25% entre enero-agosto 2012.
Frente a esta situación tenemos una creciente presencia artesanías extranjeras rotuladas y vendidas como dominicanas, un limitado acceso directo de artesanos al cliente-turista, y tampoco se montan ferias en los destinos turísticos para su promoción y venta, sostuvo.
De Ferrari ofreció sus declaraciones en el taller Artesanía Dominicana para el Turismo: Retos y oportunidades, impartido durante la XXVI Exposición Comercial Asonahores 2012.
Agregó que en el país tiene aproximadamente 8.000 gift shop en hoteles y entornos de destinos turísticos registrados por el Ministerio de Turismo, pero ese número fluctúa entre la temporada alta y la temporada baja.
Pero, tenemos altos márgenes de comercialización: 25% de comisiones a guías turísticos, 10% de descuentos, 16% de pago de Itebis, y 4% comisiones tarjetas de crédito, lo cual no hace competitiva la oferta nacional, pues solo la joyería y las pinturas soportan estos márgenes, afirmó.
En tal sentido, destacó que el país debe ampliar su segmento de mercado y realizar más ferias que muestren la diversidad de nuestra artesanía, pues en este momento solo se realiza la Feria Navidad en la Ciudad Colonial organizada por el Ministerio de Cultura y el Despacho de la Primera Dama; ferias de Cruceros en Samaná y La Romana.
También citó la Feria Casa de Teatro, Exposición Permanente, de viernes a domingo en la Plaza Bartolomé de las Casas, en la Ciudad Colonial; ferias y bazares en el Centro León, en Santiago; Mercados en hoteles y expoventas en congresos.
Recomendó que para proyectar la artesanía dominicana es necesario establecer certificación de origen para distinguir las artesanías importadas que se rotulan y se expenden como nacionales.

