SANTIAGO.- Propietarios de los seis establecimientos localizados en los alrededores del hospedaje Yaque que desde la semana pasada se encuentran intervenidos por la Dirección General de Aduanas bajo la acusación de vender whiskies que ingresaron al país alegadamente de contrabando, reclamaron una definición del caso, al tiempo de ratificar que no violaron ninguna ley.
Mientras, comerciantes e industriales locales aseguraron que las requisas realizadas en esos negocios fueron ilegales, porque no se siguió a cabo el debido proceso de ley.
Entre los negocios que aún se encuentran intervenidos figuran Casa Guzmán, Martí Reyes, Provisiones del Cibao y Casa Henríquez. Los presidentes de la Asociación de Comerciantes e industriales de Santiago (ACIS) y de Mayoristas en Provisiones (AMAPROSAN), Sandy Filpo y José Reynaldo Bautista, definieron como arbitraria la actuación de la Dirección General de Aduanas.
Filpo y Bautista informaron que los agentes de aduanas han instalado una vigilancia irregular por 24 horas en esos negocios, sin que hayan presentado la orden de un juez, pero tampoco explican las razones de la medida.
Las instituciones empresariales y comerciales dijeron que la inspección permanente de Aduanas se habría instalado en por lo menos 6 negocios de mayoristas importadores de aquí desde el l7 de este mes, prohibiéndoseles vender bebidas importadas lo que, a juicio de ellos, violenta la libre empresa.
Filpo y Bautista señalaron que esta semana visitaron las oficinas de Aduanas en Santo Domingo y que en el departamento legal les informaron que no tenían conocimiento de los operativos llevados a cabo en esos negocios.
Sostuvieron que siempre los miembros de esas entidades han pagado sus impuestos y actúan conforme a las leyes.

