El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) propuso hoy que sean conocidos uno por uno y no en paquete, los impuestos sugeridos por el Poder Ejecutivo (PE) para recaudar más de 10 mil millones de pesos.
En una declaración escrita, el PRSC señala que el debate individual de cada gravamen permitirá la ponderación, fortalecerá la institucionalidad y refuerza el clima de confianza para la inversión.
De los impuestos sugeridos por el PE, el PRSC solo apoya la penalización a los juegos y pide que se incorporen los telefónicos y electrónicos.
Lo desafortunado del proceder vía paquetazos es que se atropella el debate bajo urgencias fiscales, sin sopesar las consecuencias y repercusiones en leyes tributarias básicas que tratan un tema específico que se han elaborado luego de consultas y discusiones guiadas por l propósitos definidos y coherentes, explica.
Deplora que las reformas tributarias de los últimos 15 años, han sido fruto de imposiciones externas que no responden al interés nacional.
Desde el 1996 a la fecha, los diversos gobiernos que han sucedido al PRSC han aplicado el procedimiento de modificar varias leyes tributarias empaquetándolas en una sola ley. La presente gestión lleva seis intentos sin contar con los períodos anteriores, originándose una cadena de imposiciones, derogaciones y restablecimientos que provocan que nuestros emprendedores no sepan a que atenerse, agrega la nota del PRSC.
El PRSC dice que el impuesto del uno por ciento a los activos de los bancos, dejando del porcentaje que se cobra a los cheques, aún sujetos a un calendario para desgravarlo, encarecería el crédito a la economía y castigaría a los consumidores.
En cuanto al impuesto del 10 por ciento al cobro del servicio del telecable expresa que: el impuesto a las comunicaciones y la posible afectación de incentivos instituidos podrían dejar desamparadas iniciativas previamente incentivadas.
Además, que el impuesto a la propiedad, sustituyendo el inmueble como base de aplicación para que sean las personas los sujetos de pago, debería ser ponderado a la luz de los propósitos de alquiler de viviendas auspiciados hasta por instancias oficiales como el Bagrícola para recabar recursos destinables a la agricultura.

