Opinión

Puntos… y picas

Puntos… y picas

Paso a paso la administración pública camina hacia la profesionalización con notables mejorías más evidentes cuando se ve a la República Dominicana desde el exterior y se compara el desempeño de la burocracia nativa con otras de características similares.

Conocer avances en gestión pública y reforma del Estado en 21 países hispanohablantes, desde el río Bravo hasta Tierra del Fuego, incluyendo la península Ibérica, permite aquilatar el posicionamiento dominicano.

En conferencias ministeriales de Administración Pública y Reforma del Estado de los últimos años y en actividades desarrolladas por el Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD) en El Salvador, Argentina, Portugal, Brasil y República Dominicana, entre otros lugares, el país es punto de referencia que hace sentir su voz y posiciones.

Quizás porque “nadie es profeta en su tierra”, a lo interior no se justiprecian los esfuerzos de la antigua Oficina Nacional de Administración y Personal (ONAP), transformada en secretaría a partir de la ley 41-08, de Función Pública, y ahora Ministerio de Administración Pública (MAP).

Sus logros son más reconocidos, quizás, fuera que dentro del país, porque en el entorno regional la experiencia dominicana es tomada de modelo y punto de referencia en otras administraciones que se encaminan también a reformas.

La encuesta Barómetro Latinoamericano 2009,  avalada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), indica que, en  función pública, el país vive un proceso revolucionario que beneficia al ciudadano, y esto fue medido con relación a otras naciones.

Las acciones en procura de mejorar procesos, tecnificar la función pública y hacerla  transparente, con rendición de cuentas, orientación al servicio hacia el ciudadano y de estimular las buenas prácticas, entre otros asuntos, justifican esa valoración.

Señales internas y externas indican que se cabalga por buen camino y se implanta una nueva cultura del servicio civil. Desde fuera se resaltan logros, dentro hay que hacerlo también.

El Nacional

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