Opinión

PUNTOS… Y PICAS

PUNTOS… Y PICAS

El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) concluye el proceso de evaluación de candidatos a las denominadas altas cortes, incluyendo ocho jueces supremos vigentes y aspirantes a ratificación, e inicia deliberaciones finales para inaugurar, sin dudas, una nueva era judicial.

La reforma constitucional de enero de 2010 amplió atribuciones al CNM al crear los tribunales Constitucional (TC) y Superior Electoral (TSE) y encargarle de designar sus integrantes, en adición a sus funciones de nombrar y evaluar a los miembros de la Corte Suprema de Justicia.

El CNM es un órgano  de naturaleza política formado, excepto los representantes del Judicial, por miembros de los otros dos poderes estatales que responden a  partidos, con  mayoría aplastante para el gobernante Partido de la Liberación (PLD). El presidente Leonel Fernández  encabeza  el CNM,  tiene voto de calidad para deliberar, su rol es trascendente y, por tanto, su actitud marcará pauta a la  generación judicial que surja del proceso.

Así como en 1997 fue resaltada la transparencia del mecanismo para elegir los actuales jueces de la  Suprema por el entonces CNM, presidido también por Fernández, ahora el líder del PLD y mandatario puede casarse con la gloria o sucumbir ante el tribunal de la historia.

Sobre sus hombros descansa el éxito o fracaso de la integración de las altas cortes, porque su peso específico es determinante y su mayoría mecánica arrolladora al seleccionar a los 35 integrantes del TC, TSE y SCJ.

Si, como opinan litorales jurídico-políticos, el proceso es solo espectáculo mediático para  imponer la voluntad partidista, habría retroceso en el Poder Judicial que ha logrado notables avances desde 1997.

Los magistrados designados comenzarán a trillar un nuevo sendero, en especial los del TC, y llevarán sangre joven a la Corte Suprema con solo 8 de 17 aspirantes a quedarse y que, conforme la Constitución, el resto será mayoría de carrera.

Las altas cortes representarán soporte y garantía jurídica de avances democráticos, contrapeso y freno a excesos de los poderes políticos.

El Nacional

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