Opinión

PUNTOS… Y PICAS

PUNTOS… Y PICAS

La sentencia a los encartados por lavado de activos provenientes de actividades del capo boricua José David Figueroa Agosto servirá para debate mediático y controversia jurídica, no obstante merecen resaltarse aspectos positivos y precedentes más allá de legalidad.

Las condenas lavado de activos provenientes del narcotráfico, sientan precedentes porque no se había castigado con severidad este tipo delictivo novedoso y generalmente de cuello blanco, pese a que la ley de la materia data de casi diez años.

El artículo 18 de esa legislación fue muy citado, especialmente sus literales que tipifican como lavado, entre otras acciones, la transferencia, adquisición, posesión o utilización de bienes o fondos provenientes de la infracción grave, su ocultación o encubrimiento, además de la asociación delictiva y asesoramiento para eludir la sanción penal.

Otra novedad que deja este caso como enseñanza fue la negociación del Ministerio Público con dos imputadas que colaboraron para facilitar la fundamentación y pruebas de acusaciones contra los hoy condenados, a cambio de la fiscalía solicitarles penas mínimas, tal como ocurrió.

 El temple de las integrantes del Primer Tribunal Colegiado de la cámara penal de primera instancia del Distrito Nacional es resaltable, así como la firmeza con que llevaron la policía de la audiencia y control de debates, además de su juventud y la calidad técnica de la sentencia de 592 páginas.

Aunque para parte de la población y la opinión pública la condena es insuficiente en alcance como delito de cuello blanco, porque no tocó sectores que para el pueblo llano encubrieron y protegieron a  Figueroa Agosto, como quienes le facilitaron identidades falsas y le ayudaron a escapar a la justicia.

Indudablemente que no todos están de acuerdo con la decisión, hasta disidencia hubo entre las jueces, y habrá apelaciones, pero al margen el hecho en si es precedente que prueba la justicia puede concluir procesos graves y producir sentencias a tono con su rol de castigar delincuentes sin prejuicios ni discrimen.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación