Opinión

Puntos… y Picas

Puntos… y Picas

La destitución de la directora de la Administradora de Riesgos de Salud del Seguro Médico para Maestros (ARS Semma), quien denunció mal manejo de recursos, confirma el entronizamiento de malas prácticas públicas y la suerte de quienes tratan de enfrentarlas.

El decreto para defenestrar a Taína Gautreau De Windt es “una perla”, pues pudiera entenderse que no es destitución sino sustitución, o más bien, que la funcionaria fue “promovida” a viceministra.

Para el pueblo común “la botaron y le dieron una botella”, lectura entrelíneas del decreto 21-11, al reemplazarla de la ARS Semma a cuatro meses de designada cuando enfrentaba al Ministro de Educación, denunciaba irregularidades y deuda de más de mil millones de pesos.

La “botella” es una función inventada, inexistente en ley, que sirve para incluirla en nómina y que cobre sin trabajar en “premio” a su rebeldía, para sacarla de circulación y provocar que su lucha  sea soslayada y desaparezca de la prensa.

El nombramiento es de estilo balaguerista. Se le destituye y se le “promueve” a viceministra de Educación, con la coletilla de “asesora en materia de Nutrición Escolar y Servicios de Salud”, para reportarse al Ministro con quien mantuvo el enfrentamiento.

El punto luminoso, que  pronto desaparece para que siga el círculo vicioso y circo mediático de escándalos fugaces que nacen y mueren, es que Gautreau De Windt tuvo la dignidad de rechazar la designación y elevarse ante la opinión pública.

Su pecado mortal, además de airear indelicadezas en la ARS Semma, es que acompañó una publicación de prensa con expresiones lapidarias del fundador del PLD, Juan Bosch, quien en la campaña de 1982 reivindicó la honestidad de sus discípulos.

Esa frase no tiene desperdicios y es el mejor colofón: “Los dominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano; no habrá un peledeísta que le oculte al país un hecho incorrecto o sucio o inmoral”.

El Nacional

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