Opinión

PUNTOS… Y PICAS

PUNTOS… Y PICAS

El día de nacimiento de Juan Pablo Duarte, padre de la nacionalidad dominicana, debe ser celebrado como feriado nacional y, además, tener carácter de inamovible, no importa el día de la semana que corresponda, para honrar en su natalicio al fundador de la República.

Duarte, de tan indudable vocación católica que incluyó entre las tres palabras sacramentales del escudo nacional la de Dios en primer plano, tiene todos los méritos para que la fiesta del día de su nacimiento sea respetada como las fechas religiosas de La Altagracia y Las Mercedes.

La ley 139-97 que traslada los días feriados del calendario que coincidan con martes o miércoles, así como jueves o viernes, al lunes precedente o siguiente, respectivamente, requiere de una urgente revisión para su reforma en cuanto al respeto de que es acreedor el Padre de la Patria.

Las razones invocadas por los legisladores hace 15 años es posible que se mantengan en cuanto a la interrupción de la jornada laboral y la necesidad de adecuar las pausas productivas de manera que no merme el ritmo económico y la captación de recursos.

Las festividades cuyo feriado no se traslada a lunes, aunque corresponda a fecha laborable, como el año nuevo, independencia nacional y Navidad, además de las destinadas a la veneración mariana el 21 de enero y 24 de septiembre, están excluidas del ámbito de aplicación de la ley 139-97.

Dentro de esas excepciones tiene que incluirse  el 26 de enero,  para renovar votos de nacionalismo, recordar al padre fundador de la República y respetar su imperecedero legado, como reafirmación de patriotismo.

Los legisladores tienen el deber de poner en agenda la reforma a la disposición legal, porque es un despropósito que el natalicio del patricio sea laborable y tengan que celebrarse los actos oficiales de recordación mientras el lunes feriado por este motivo sea un día más de vagancia.

Carece de sentido el no laborable sin celebración, no se trabaja pero no se recuerda el acontecimiento.  Hay que corregir esa distorsión con respecto a Juan Pablo Duarte.

El Nacional

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