Los postulados constitucionales sobre la mal llamada reelección, la inminencia de la campaña interna por la candidatura presidencial del Partido de la Liberación (PLD) y el evidente desgaste gubernamental, plantean una encrucijada a Leonel Fernández.
La reciente declaración de Fernández sobre aspiraciones políticas, resuelta bajo la capciosa expresión Permítanme reflexionar sobre eso, servirá para animar a sus seguidores obsesionados por el continuismo.
Lograr este propósito supone un tránsito escabroso sobre la obra política cumbre del mandatario, la Constitución del 26 de enero de 2010, que deberá ser modificada en la parte in fine del artículo 124 para permitirle al gobernante su repostulación.
En lo procedimental, no habría grandes dificultades, sólo se requiere que el presidente inicie el proyecto de reforma, o que un tercio de la matrícula de senadores o diputados esté de acuerdo en someter la modificación, según el artículo 269.
Sólo falta voluntad política para la iniciativa. Y luego, el apoyo de la mayoría calificada de dos tercios de los votos, previo cumplimiento de las formalidades. El factor tiempo es enemigo principal para esta aventura, parecida a la de Hipólito Mejía en 2002.
La apertura oficial de compuertas para la carrera interna por la candidatura del PLD, fijada por su Comité Político para el 10 de abril, presiona la decisión de Fernández sobre su futuro inmediato junto a los resultados de la convención del PRD que escogió a Mejía.
A lo interno, Fernández sólo tiene contrincante de consideración en Danilo Medina, quien se perfila el idóneo o más fuerte para enfrentar el perredeísmo, pues los demás han dicho que condicionan aspiraciones a una declinatoria del presidente.
El desgaste por factores económicos internacionales y políticas locales negativas para la población, completan un panorama adverso que hace dudar Fernández se arriesgue a echar por la borda su liderazgo.
Y si es así, conviene saber su aspirante interno preferido, si será neutral o árbitro y si, para su eventual regreso en 2016 le conviene una victoria o derrota del PLD.

