Opinión

Puntos… y picas

Puntos… y picas

Como “merengue sin letra”

A pocos días del final del proselitismo por cargos en el Congreso Nacional y municipios, una de las conclusiones a resaltar es que la campaña  termina como “merengue sin letras”, con pobrísima exposición de ofertas reales y atinentes a las funciones públicas.

La campaña electoral se ha caracterizado por la emotividad y el clientelismo. Emociones y palabras vacías, discurso – si lo hubiera – alejado de las atribuciones de los cargos en disputa, como es el caso de senadores y diputados que tienen tres asuntos claves como base de esas posiciones.

Es necesario repetir que los miembros del Congreso  existen por tres razones fundamentales: representar la voluntad popular; legislar, que es el fuerte y fundamento del cargo, es decir, elaborar las leyes; y fiscalizar, que es controlar los poderes públicos.

En el proselitismo de estos días ha estado ausente la propuesta de trabajo y todo se contrae al “caravaneo”, los ofrecimientos de obras que no competen a los legisladores y una suerte de promesas de acciones de gobierno fuera del ámbito de las atribuciones del Poder Legislativo.

 A pesar de que alrededor del 95% de los senadores y diputados aspira a ser reelegido, con honrosas excepciones ninguno ha rendido cuentas a sus representados sobre el trabajo legislativo del último cuatrienio.

El tema del  “barrilito” es sintomático y buen ejemplo, a partir del sometimiento judicial que ha hecho la Alianza Dominicana contra la Corrupción (Adocco) precisamente porque los legisladores se niegan a ofrecer información sobre lo que han hecho con los recursos millonarios a su cargo.

En  el nivel municipal, en menor medida, también hay un vacío en las  ofertas para el gobierno local que debe concentrarse en aspectos claves  como aseo y ornato, regulación vial y ordenamiento territorial.

La campaña ha devenido en parodia del merengue sin letras, porque se baila al ritmo de la música que tocan los políticos, pero sin contenido, especie de contagio emocional festivo, vacío en cuanto a propuestas y alejado del rol de congresistas y munícipes.

 

El Nacional

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