Ha bajado el telón de las votaciones para la elección de representantes ante el Congreso Nacional y los municipios por los próximos seis años y al término de la función el escenario quedó tintado de morado, con apenas una puntita extrema en rojo que casi parece lila.
Los resultados reportan una abrumadora victoria del gobernante Partido de la Liberación (PLD) sobre el opositor Partido Revolucionario (PRD) que significa control absoluto del Senado, sin representación perredeísta, de la Cámara de Diputados y también del poder municipal con ganancia en más de 90 de 155 alcaldías.
Una situación con pocos precedentes, ampliamente favorable para el PLD y su líder, Leonel Fernández, y con impacto en el futuro democrático inmediato que obliga a reflexionar.
El presidente de la República y del PLD cosecha hoy el fruto de la estrategia de dominio total de las estructuras del Estado, como parte del juego democrático que somete la minoría al dictado de la mayoría, en este caso aplastante, y legitimada en las urnas gracias a la planificación y buen uso de los recursos del poder.
El PLD controla el Congreso, por lo cual, domina el Consejo Nacional de la Magistratura, que elige a los jueces de la Suprema, Tribunal Constitucional y Tribunal Superior Electoral, además el Senado escoge la Cámara de Cuentas y el Defensor del Pueblo.
De manera directa el PLD ejerce el Poder Ejecutivo a plenitud, con una oposición del PRD casi ausente acrítica, sumisa, y hasta cómplice.
El PLD dirige el Legislativo con carácter casi totalitario, con influencia y control indirecto del Poder Judicial al ser fuerza decisiva con mayoría aplastante para integrar los órganos claves y superiores de este estamento del Estado.
El pueblo elector, por la abstención menos de la mitad de los ciudadanos hábiles para votar, le ha dado ese poder de representación al PLD en esta coyuntura, para que en seis años el Congreso, mayoría reelegido, complete leyes que ordena la nueva Constitución y sea caja de resonancia del presidente de la República y sastre del traje a su medida.
Y esto puede ser sólo la punta del iceberg.

