Algunos me tildaron de desfasado e idealista, porque disfruto a plenitud lo que entiendo útil para todos; perdónenme pero quiero felicitar al superior gobierno porque, por fin, veo un plan serio a favor de las micro, pequeñas y medianas empresas, cuya ley existe hace tiempo, pero no se aplican. Quiero reconocer al licenciado Danilo Medina por ese anunciado plan a favor de las Pymes, demostrando que sigue desorillando entuertos sensibles y va a incidir en prioridades que prometió y reiteró, como el 4% para educación, la salud, lo eléctrico, la alfabetización, empleos, justicia, transparencia, austeridad y otros, Dios mediante.
Nunca me he sentido más optimista y ruego comprender mi percepción en este momento. Nuestro país es rico bien administrado y el conocimiento le sobra al nuevo capitán economista que nos dirige y con la base que dejó don Leonel, el despegue del nuevo superior gobierno vendrá. Tengo fe, pero sigamos esperando la tregua.
Este proyecto tiene un contenido que, si se aplica, florecerá la economía siempre y cuando se supervigile a fondo, para evitar los escapes y el deterioro que se ha ido viendo en muchas áreas; y de ello conoce mucho el técnico jefe del Estado para fortuna del momento. Los nuevos obreros tendrán beneficios laborables justos, y habrá financiamiento para dichas empresas.
Por otro lado, la ocurrencia de resolver el problema de La Barquita, sector arropado en un entorno sucio y altamente contaminado, es positiva.
También quiero felicitar al nuevo ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez, lector y artista. Él prometió algo cardinal que venimos perdiendo y es revalorizar nuestras tradiciones, a los creadores de la cultura, para proteger nuestro patrimonio, exhibir las obras de los artistas criollos, creando espacios y fomentándolos, relanzando el Centro Nacional de Artesanía, las aldeas artesanales, nuestro folklor y otros. Dios lo ayudará, y más cuando el anterior titular, el poeta Lantigua, nos metió en el corazón del mundo con cada Feria del Libro. Si les ha caído mal a quienes no leen, ¡qué pena!
Por último, disfruto el repunte de mi candidato norteamericano, Barack Obama, a quien desde sus inicios apoyé, y lo reitero con mis amigos de su tendencia política; será reelegido como presidente de Estados Unidos, gran aliado de nuestro país.
Quiero cerrar hoy con alegría viendo el crecimiento del faro de luz y cambio que sigue siendo, con sus 50 años cumplidos, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, con el incomparable rector y diplomático natural monseñor Agripino Núñez Collado, y su personal, sembrando para todos, cual granero interminable. El Todopoderoso cuidará y protegerá a esa academia y sus cuadros sostenedores y creadores, para esperanza de nuestro pueblo.

