El ambientalista Eleuterio Martínez ha presentado un panorama tétrico en relación con la producción y gestión de agua en República Dominicana, un bien natural que carece de una legislación efectiva que garantice seguridad hídrica nacional y evite la acelerada degradación que sufren los recursos hídricos.
Martínez ha revelado que toda el agua de uso o consumo en Haití se origina en el lado dominicano, especialmente servida por la cuenca del río Artibonito, con una extensión de más de nueve mil kilómetros cuadrados, al resaltar también que la presa Peligre es el único reservorio natural haitiano.
En entrevista concedida al periodista Arismendy Calderón, del diario Hoy, el reputado profesional advierte que el 86% de las cuencas hidrográficas del país están muy deterioradas, degradadas, altamente deforestadas y en un proceso de erosión muy avanzado.
Como señal del agravamiento de la crisis del agua, el académico refiere el descenso de nivel en el embalse de la presa de Tavera, lo que afecta al acueducto de Santiago, además de la prolongada sequía en la Línea Noroeste, con la degradación de los ríos Guayabán y Yaguajal.
Desde hace más de 20 años, el Congreso debate la aprobación de una Ley de Agua, que sustituiría a una anacrónica legislación que data de más de 40 años, aplicada de manera anárquica y dispersa, por lo que puede decirse que el país carece de un estatuto efectivo para poder gestionar el recurso agua.
Ahora se sabe que casi toda el agua de uso y consumo en Haití proviene de afluentes ubicados en territorio dominicano, lo que indica que la degradación de las cuencas pluviales y el dispendio de ese bien impactan directamente sobre más de 20 millones de habitantes.
El profesor Martínez revela también que el 80% del agua para consumo, riego y generación eléctrica, se produce en la cordillera Central, por lo que instó a proteger a los más de mil 800 kilómetros de bosques nublados que están en la cabecera de los ríos nacionales.
El Congreso está compelido a aprobar cuento antes el bailoteado proyecto de Ley de Agua, imprescindible para diseñar y aplicar políticas de gestión que promueven aumento de la producción del líquido, conservación de las cuencas pluviales y adecuado uso

