Antes que la frase que reza: Que la fuerza te acompañe, del cineasta de Star Wars George Lucas, a la humanidad la ha guiado la razón. Hoy se puede afirmar que la carrera espacial, que iniciaron la Unión Soviética y Estados Unidos en 1957, desarrolló la astronomía de manera extraordinaria. Desde que la perra Laika y el mono Albert orbitaron alrededor del planeta en los años cincuenta, la curiosidad por descubrir las maravillas del universo no se ha detenido el progreso científico.
Los adelantos científicos en esa rama son de tal envergadura, que el telescopio Hubble de la NASA, captó alrededor de 5,500 galaxias que se encuentran a una distancia de 9 mil millones de años luz de nuestro planeta.
El avance es tan descomunal, que ya se sabe a la perfección cuándo, dónde y cómo se originó la vida. El desarrollo de estos conocimientos han sido de tal magnitud, que hay planteadas hipótesis sobre el fin del mundo (dentro de miles de millones de años se dice que la galaxia Andrómeda, que es la más cercana, y la Vía láctea, chocarán.
Y es que este quehacer científico indetenible ha permitido hasta prever los miles de millones de años de vida que le quedan al sol, cuestión ésta planteada en tesis irrefutables.
El profundo estudio del cosmos permite rastrear y ponerle fecha a las apariciones que periódicamente hace el meteorito Apophis, el cual es 50 veces mayor que el que acabó con los dinosaurios hace miles de millones de años, y que podría impactar el planeta en el año 2040, con consecuencias catastróficas para la vida humana. Claro está que pronto comenzarán los farsantes de algunas religiones y la superchería barata, que con sus monsergas especulará, y de nuevo engañar a los incautos.

