Ya son muchos los ingredientes que tornan obligatoria la pregunta: ¿qué pasa en la Policía? Se habla de que la aprobación de la ley orgánica, aunque no acaba de ser aplicada, ha generado un profundo malestar en el cuerpo.
La superioridad se conforma con desmentirlo, pero los signos son evidentes y brotan por doquier. Sin embargo, lo que más llama la atención son casos inauditos que se han visto en los últimos días.
Verbigracia, familiares de agentes protagonizaron una marcha en demanda de que a los policías se les mejoren los sueldos y las condiciones de trabajo.
El del raso que viralizó el vídeo sobre los sueldos cebolla ha recobrado vigencia con el caso del teniente que acusó a sus superiores de incurrir en abusos contra los subalternos. Pero ahí no termina todo.
No ha dejado de alarmar a la población la denuncia del sargento Fermín Cuevas, quien vinculó al comandante de la dotación de Haina con el negocio de las drogas. Son casos que, sin que nadie se llame a engaño, generan conjeturas.

