Opinión

¿Qué pasará después del congreso?

¿Qué pasará después del congreso?

El congreso José Francisco Peña Gómez termina este domingo, luego de un agitado proceso de discusión de documentos donde se establecen las ideas políticas que guiarán la conducta de los miles de hombres y mujeres. El PRD debe dar un salto cualitativo.

¿Qué sucederá mañana lunes? ¿Seguirá la dirección  excluyendo y maltratando a los que no simpatizan con la candidatura presidencial de Miguel Vargas? ¿Continuará la práctica de conducir al partido como si fuera una empresa privada? Lo sabremos a partir de mañana. Y digo a partir de mañana, porque el PRD tiene que abocarse a discutir, como partido, no como grupo, lo relativo a la convención donde se elegirá al candidato para las elecciones del 2012.

Los integrantes de esa comisión tienen que ser hombres y mujeres probos, que no actúen por mandato de ningún cabeza de grupo, que no se presten a fraudes como los que le hicieron a Guido Gómez Mazara y a Tony Peña Guaba. Esa convención, que ya debe tener fecha definitiva, obligatoriamente tiene que ser diáfana y transparente. Y que al final se imponga la voluntad de las bases.

Digo  esto porque me temo que para un sector  del partido el Congreso se hizo para “salir del paso” y ganar tiempo tras la dolorosa derrota electoral del 16 de mayo, donde el PRD no obtuvo un  senador.

Y es por ese motivo que me pregunto si las resoluciones  serán respetadas por las autoridades. Si la institucionalidad partidaria no continuará siendo lesionada por quienes están acostumbrados a ordenar y mandar.

Ojalá que el congreso sepulte las actitudes antidemocráticas que anulan el poder de transformación y cambio de la gente. Espero que el congreso haya sido profundamente crítico, que haya puesto al desnudo todos los problemas de la organización, porque como dijera un maestro de la política, “el reconocimiento de un error equivale al 50% de su superación”.

Ojalá que a partir de mañana el PRD sea otro PRD. El PRD de  Peña Gómez, el PRD de abril del 65, el PRD del 78, el PRD del futuro, es decir, el PRD de la esperanza nacional.

¡Esperemos!

El Nacional

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