No hay forma de que la historia transcurra linealmente. Los zigzags son partes esenciales de los hechos, tengan éstos trascendencia o no. La realidad es incontrovertible y solamente en los cuentos de Hadas, los deseos se anteponen a los hechos concretos. ¿ Y cuál es la realidad en el Partido de la Liberación Dominicana? pues que habrá varios aspirantes a la candidatura presidencial, pero todos los estudios serios establecen que sólo tres de sus miembros tienen posibilidades reales de lograr que esa entidad política permanezca en el poder: Danilo Medina, en caso de que lograra zafarse de su impedimento, Leonel Fernández y Margarita Cedeño de Fernández. Esa es la verdad monda y lironda.
Las luchas por el poder siempre serán el pan de cada día. Para desgracia de quienes disfrutamos el análisis político en su contenido esencial de ciencia, el enfrentamiento en el partido que fundó Juan Bosch, no es de conservadores frente a liberales, ni mucho menos se ha producido un debate serio en torno a los principios olvidados de Don Juan Bosch.
Es a todas luces, un enfrentamiento para establecer nuevas élites que conduzcan los destinos del país, dentro de la misma organización política. Algunos nuevos miembros sin mucha tradición en esa organización, más bien luchan como decía Leon Trotsky en su »Revolución Traicionada» por quedarse con los colmillos del elefante y dejar la carne a los pocos miembros que todavía sueñan con volver a Bosch.
¿ Qué pasará pues en el PLD? Simple: no habrá división, pues Leonel y Danilo no querrán pasar a la historia como liquidadores de esa organización y mucho menos se correrán el riesgo de caer en manos de la oposición. Se impondrá un gran acuerdo donde el presidente Danilo Medina exigirá su cuota de poder en caso de que no pueda presentarse. Si este acuerdo llega a destiempo, una acción colectiva a lo interno del partido, podría desatar nuevos escenarios.

