Opinión

¿Qué pasará en Venezuela?

¿Qué pasará en Venezuela?

Cuando el presidente Hugo Chávez inició la revolución social en Venezuela, creó tal expectativa en América Latina que motivó el renacer de la esperanza de los desharrapados y en poco tiempo partidos democráticos y liberales ganaron elecciones en Argentina, Chile, Nicaragua, Honduras, Ecuador y  Perú.

No hay dudas de que el discurso a favor de los pobres y el resultado de la política social del presidente Chávez trascendió las fronteras venezolanas.

Pero siempre tuve dudas sobre la parte ideológica del proyecto chavista, ya que tuve la percepción de que estaba encaminado hacia el culto a la personalidad de Chávez, y no como una filosofía que sobreviviera en ausencia de su mentor.

Ahora que se conoce de su enfermedad, retomo las interrogantes del pasado: ¿Habrá formado la revolución bolivariana una generación de jóvenes lo suficientemente fuerte ideológicamente para darle seguimiento al proceso en caso de ausencia definitiva de Chávez?

La respuesta, quizás, ni el mismo mandatario la tenga en este momento, porque la estrategia inicial de crear un proyecto revolucionario en Venezuela bajo un único liderazgo fue lo correcto hace una década, pero mantenerlo más allá del tiempo puede convertirse en el Talón de Aquiles de la revolución bolivariana.

La revelación del cáncer de Chávez debe replantear el papel de su partido para las elecciones del 2012, y de nuevo surgen otras interrogantes: ¿Habrá Chávez preparado su relevo ideológico? ¿Tendría éste la suficiente fuerza para no ceder a las tentaciones del Poder? ¿Tendrá la entereza de soportar las presiones de los Estados Unidos?

Lo único que pudiera salvar el proceso de cambios en Venezuela es si la dirección del Partido Socialista Unido de Venezuela, que preside Chávez, entiende que el proyecto hacia una nueva sociedad debe  sustentarse en una filosofía, y no en una  actitud.

Ojalá me equivoque y la salida de Chávez del escenario político venezolano no eche por la borda las conquistas de los últimos 10 años, porque de manera indirecta influiría en los aires de cambios que se vislumbran en América Latina.

El Nacional

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